Sin ti soy yo, contigo soy tu

Qué dramático es convivir con un loco que cree que tú estás loco.

Cómo te descuides, te mete en su rollo de fantasía, en el que él está sano y tú eres el perturbado...

De repente desactiva su ilusión y parece estar de vuelta.

¡Mentira, no le creas!

Solo ha regresado para volverse a ir.

Es un fantasma.

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