Humanos siendo humanos

 


Soy de los que cree que no tienes que ser fotógrafo para apreciar el valor de una exposición fotográfica, si quieres hacerlo primero sensibilízate destacando algún aspecto de la biografía o el perfil del autor y después deja volar tu imaginación sanamente de acuerdo a tus valores y gustos personales, sentirás que logras de forma amena empezar a relacionar lo que ves en la exposición con lo que tu eres; es un ejercicio casi que de traducción o interpretación. 

Y es que la fotografía puede ser —bien sea desde el lado del fotógrafo o desde el lado del observador— como aprender un nuevo idioma, en el sentido de que con el tiempo lo disfrutas, conectas con una cultura nueva y personas que enriquecen tu vida; además sientes que puedes entender y comunicar de formas más naturales lo que eres y lo que amas.



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